Ciudad de México (ADN/Staff).- Los mercados bursátiles de México han registrado ganancias superiores a 23% en el transcurso del actual sexenio, tras un inicio en el que prevaleció la prudencia entre los inversionistas debido a reformas nacionales, modificaciones regulatorias y la volatilidad del entorno internacional.
El S&P/BMV IPC, índice principal de la Bolsa Mexicana de Valores, aumentó 24.7% desde el inicio de octubre de 2024 hasta el cierre de agosto de 2026. En ese lapso pasó de 52 mil 477.30 puntos a 65 mil 430.32 unidades.
Por su parte, el FTSE BIVA, correspondiente a la Bolsa Institucional de Valores, avanzó 23.3% durante el mismo periodo, al pasar de mil 72.13 a mil 322.14 unidades. Así, ambas bolsas conservaron una trayectoria favorable en la actual administración federal.
El comportamiento de los índices refleja que el mercado de acciones logró respaldo en los resultados de las empresas, una relativa estabilidad macroeconómica y las expectativas de continuidad en actividades consideradas estratégicas, aun frente a la incertidumbre política.
Las emisoras relacionadas con la minería, los alimentos, los aeropuertos y los materiales para construcción se encuentran entre las que han contribuido al avance. Esto apunta a una recuperación repartida entre diversos segmentos del mercado, en lugar de depender de una sola compañía.
No obstante, el escenario favorable no descarta factores de riesgo. La revisión del T-MEC, las fricciones comerciales con Estados Unidos, el costo del financiamiento, la desaceleración de la economía y posibles reformas regulatorias podrían alterar la percepción de los inversionistas.
Para el gobierno federal, el incremento de los índices puede interpretarse como una muestra de confianza financiera. Para el mercado, el desafío consistirá en conservar esa tendencia mediante certidumbre jurídica, disciplina fiscal y condiciones favorables para sostener la inversión productiva.
